Mi maravillosa experiencia del viaje en moto por Vietnam durante 48 días

Fueron varios los años que fui posponiendo mi viaje a Vietnam. La principal razón era que quería irme el mayor número de días posible y recorrerlo en moto a ser posible en época seca. Y fue por fin este año cuando me dije que no podía esperar más. La única manera de tener varios días era en verano y aunque lloviese, quería no seguir aplazando este viaje. Era el momento.

Así que busqué billetes y vi la posibilidad de cogerme 48 días, suficientes para poder viajar de forma tranquila y poder visitar los lugares más destacados y tener tiempo para ir fuera de ruta. La verdad es que no fueron suficientes… necesitaría un mes más para recorrer muchos lugares que me quedaron pendientes. Y es que las distancias se hacen largas con el estado de las carreteras y el terrible tráfico. Pero estuve bien, creo que ha sido uno de los viajes en los que más he disfrutado y he sentido la sensación de libertad absoluta.

Rincones fuera de ruta en Ninh Binh

Los preparativos del viaje a Vietnam

Creo que este viaje a Vietnam ha sido el menos preparado que he realizado. Me dediqué a marcar en el mapa los lugares de interés saliendo desde Ho Chi Min hasta llegar a Hanoi. Fui preguntando a viajeros y la verdad es que ¡el mapa estaba lleno de “chinchetas”! Necesitaría tres meses para conocerlo todo, y aún así, me quedarían sitios por visitar.

Me relajé y decidí que todo iría sobre la marcha. Que cada día iría decidiendo el próximo destino y que lo único que tenía que hacer era estar el día del viaje de vuelta en Hanoi. Al principio no sabía si empezar por el norte o por el sur. Después de ver fotos de diferentes zonas de Vietnam, decidí que empezaría por el sur, el norte era lo que más me atraía y quería que fuese esa zona donde pasar los últimos días y llevarme los mejores recuerdos.

Marqué en mi guía de viaje de la Lonely Planet los lugares que consideraba imprescindibles, pero sin la presión de tener que ir, solo para usarlos como referencia para hacer la ruta. Luego me saqué el visado con carta de invitación, preparé la mochila con lo básico y un buen botiquín, me saqué el seguro de viaje! y ya solo me quedaba esperar a que llegase el día.

La compra de la moto

Vietnam en moto

Mi primer día en la moto, saliendo de la caótica ciudad de Ho Chi Minh

En las semanas anteriores al vuelo empecé a buscar la información para comprar la moto y tener claro cuál quería para recorrer Vietnam, iban a ser unos 4.000 km y quería que fuese un viaje cómodo, que aguantase bien y que fuese fácil de reparar en cualquier lugar.

Después de varios días y consultas, decidí que intentaría comprar una semiautomática, una Honda a ser posible y que tuviese portabultos. Al principio había pensado llevar un bolso de moto ya que iba a ser mucho más cómodo atarla y transportarla, pero quería dejar abierta la posibilidad de plantar. Es decir, si me cansaba mucho la moto o si me resultaba estresante, la vendería y seguiría en transporte local.

Había estado siguiendo un grupo de Facebook donde la gente compra y vende las motos en Vietnam, así que ya sabía los precios que se manejaban y las condiciones mínimas que quería que tuviese la moto.

Tuve muchísima suerte. La noche que llegué a Ho Chi Minh, después de casi un día de vuelo desde Santiago a Madrid, luego a Doha, Bangkok y Hanoi, me puse a buscar en el grupo si había alguien que vendiese moto en la ciudad, ya que la gran mayoría se venden en Hanoi. Y justo acaba de poner una pareja española un anuncio vendiendo ¡la moto que yo quería! Les mandé mensaje y quedamos para el día siguiente.

Probé la moto y me quedé convencida, aún así quise esperar a ver más opciones. Luego de un paseo por la ciudad y ver las ofertas, les llamé y dije que me quedaba con ella. ¡Ya tenía moto!

Recorriendo el sur

Había descartado ir hasta el Delta de Mekong, había estado en el sur de Laos e imaginaba que podría ser algo similar. Además, mi idea era estar más días en el norte que el sur. Tampoco visité los túneles, solo quería salir de Ho Chi Minh, una ciudad caótica, fea, con mucho calor y donde no paraba de llover.

Con mi moto ya preparada y revisada, puse rumbo a la costa. Al principio no me di muy bien con los cambios de la moto, no le pillaba el tranquillo de la desacelaración y cambio, pero a las pocas horas conseguí entender la dinámica y los cambios eran más suaves…

Vietnam en moto

Playas de Long Ha, cerca de Ho Chi Minh

No me entusiasmó la primera zona que visité, no vi mucho atractivo. Era una zona de costa con playas pero no mucho más. Seguí rumbo norte buscando en el mapa lugares en el que las distancias no superasen los 100 km. Había visto que para recorrerlos necesitaba cerca de 3 horas conduciendo la moto y más si llovía.

Vietnam en moto

Templo en Phan Rang

Vietnam en moto

Vistas rumbo a Dalat

Me dirigí a Dalat, una zona del interior que todo el mundo recomendaba. La verdad es que las vistas desde la carretera hasta allí eran increíbles. En una de las paradas para picar algo y disfrutar del paisaje conocí a una familia. No hablaban nada de inglés pero nos fuimos entendiendo y me enseñaron cómo pronunciar algunas palabras básicas. Nunca pensé que sería tan difícil el idioma vietnamita… la pronunciación es lo más importante y con mi poco oído me costaba muchísimo. Pero bueno, nos echamos unas risas y compartimos mesa por unos minutos.

Vietnam en moto

De “conversación” con una familia vietnamita rumbo a Dalat

Dalat como ciudad no me gustó, pero empecé a visitar las cataratas que hay cerca y la cosa mejoró mucho. Alguna era muy turística, pero otras eran el paraíso. Disfruté mucho los días que me pasé por la zona. Pero tenía que decidir cuál sería mi siguiente destino. Quería hacer la Ho Chi Minh Road, pero la gente me lo desaconsejaba. Decían que podían pasar muchas horas sin cruzarme con alguien e, incluso podría tener problemas para dormir. Al no llevar tienda de campaña pensé que era mejor ir a lo seguro y volver a la costa.

Vietnam en moto

Cascada de Pongour, Dalat

A pesar de tener unos cuantos días sin llover, cuando lo hacía, parecía el diluvio. Fui haciendo paradas siguiendo las indicaciones de lugares de interés que me mostraba la app “Mapsme” y cada vez que veía una indicación hacia una cascada, templo o pagoda, o allí iba.

Un rincón paradisiaco en Nhon Hai

Cada vez me sentía más segura conduciendo por Vietnam. A pesar de tener que conducir con muchísima atención e intentar predecir los movimientos de todo lo que me rodeaba, no me resultaba estresante. Solía no pasar de 50km/h, la velocidad máxima permitida por carretera.

En uno de los trayectos que hice, desde Nanh Trang a Tui Hoa fui haciendo muchas paradas y llegué casi de noche. La sorpresa fue cuando al llegar al albergue me pidieron el pasaporte y… ¡no lo tenía! Lo había dejado en el anterior albergue y me decían que no me podía quedar sin él. ¡Que estaba prohibido! Y claro, la única opción era volver a la ciudad (unas 3 horas en moto) y ya era de noche. Les pedí que llamasen a la policía, que tenía otra documentación y fotocopia del pasaporte. Después de una hora de varias llamadas, me dijeron que me podía quedar. ¡Bien!

Ahora faltaba “rescatar” mi pasaporte. Los del albergue se encargaron de llamar al anterior y quedaron de enviarlo al día siguiente. Esperaba que llegase por la mañana… luego me dijeron que sobre las 4 de la tarde… luego a las 8… y así me empecé a preocupar pensando que mi pasaporte se había perdido por el camino. A las 10 de la noche llegó y ¡respiré! Ya podía continuar mi viaje.

Aquí os dejo las primeras etapas realizadas con datos prácticos y vídeos:

Días de gripe y tifón

Seguí rumbo norte por la costa durante varios días. No tenía prisa ni nada programado. Lo peor era atravesar las ciudades, el tráfico es terrible. Lo mejor, ir viendo como cambiaba el paisaje, como aparecían los arrozales y la sonrisa de la gente cuando paraba en un “bar” perdido a tomar algo (por señas, claro). Aprendí a copiar a los vietnamitas. Cada vez que se paraban a poner el chubasquero, aunque no lloviese, yo también lo hacía. Y sí, a los pocos minutos llovía. Pero ni con lluvia y viento me sentí incómoda conduciendo en la moto. Era todo tan,.. no sé, tan especial, que no me quitaba el buen humor.

Las formaciones rocosas de basalto de Ganh Da Dia

Callejeando por Hoi An

Vietnam en moto

Dentro del recinto de la ciudad antigua de Hue

Decidí adentrarme a Phon Nha, en el interior. ¡Una pasada! Aparte de las impresionantes cuevas, simplemente perderse por el parque fue una experiencia increíble. Lo malo es que para entonces ya me había llovido demasiado y me cogió la gripe. Me quedé todo un día en cama y viendo que el tiempo no cambiaba, decidí, aún mala, ir hacia la costa en busca de reposo y mejor tiempo.  Me quedé dos días en una ciudad un poco fea, muy turística, pero yo solo quería descansar y recuperarme. ¡Y lo hice!

Vietnam en moto

Rincones de Phon Nha

Desde ahí me dirigí hacia Ninh Binh, una de las zonas que más recomiendo visitar. Para entonces ya llevábamos varios días coincidiendo John y yo, un simpático australiano con el compartí parte de la ruta y con el que fui coincidiendo en varios sitios. Creo que nos llegamos a despedir ¡más de cinco veces!

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Las increíbles vistas desde Mua Cave

Ninh Binh me encantó, más concretamente Tam Coc. Estuvimos en un albergue rodeado de pequeñas montañas karsticas y un lago con nenúfares, un sitio idílico. Pasamos varios días recorriendo muchos rincones de la zona y disfrutando de esas preciosas vistas que regalaba la naturaleza. Arrozales, montañas, ríos, cuevas, lagos,… un paisaje precioso, sin lugar a dudas.

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En la ruta en barca en Trang An

Mi idea era desde ahí ir hasta Cat Ba para hacer el crucero por la Bahía de Halong. Menos mal que lo comenté con los chicos del albergue, porque me dijeron que venía un tifón y que los barcos no saldrían hasta dentro de dos días mínimo. Así que allí me quedé, esperando que pasase el tifón, en un sitio agradable y con buena comida. Una buena excusa para descansar.

La excursión en barco por la Bahía de Halong

Después de la espera a que pasara el tifón, tomé rumbo a Halong, donde pasaría la noche y luego cogería el ferry a la isla de Cat Ba, otro de los destinos imprescindibles. Me alojé dentro del parque nacional y al día siguiente cogí el barco, que había contratado en el albergue de Halong, para dos días y una noche. La moto la dejé en el puerto con el dueño de un restaurante, él la cuidaría hasta mi regreso.

Vietnam en moto

Disfrutando de la Bahía de Halong desde Cat Ba

Mi amigo John se unió a la excursión y lo pasamos genial. Teníamos miedo, después de todo lo que habíamos leído y escuchado, de que hubiese muchos barcos y que no disfrutáramos del entorno. Pero no, el recorrido escogido fue un acierto y casi no vimos otros barcos. El paisaje era de ensueño, como en las postales. ¡Imposible quitar la sonrisa de la cara con un entorno tan increíble!

Vietnam en moto

Crucero por la Bahía de Halong

Disfruté mucho de este pequeño crucero. La gente del barco era estupenda y la velada por la noche fue genial. En cubierta con el aire del mar, una temperatura perfecta con cielo estrellado, unas copas y conversación muy variada con la visión de las montañas de formas curiosas reflejadas en el agua. ¡No me lo podía haber imaginado mejor!

Rumbo hacia el norte

Vietnam en moto

Caminos fuera de ruta hacia las montañas del norte de Vietnam.

Como me lo había tomado con calma, me di cuenta que me quedaban tan solo 15 días y no me iba a dar tiempo a recorrer todo el norte, así que descarté visitar las cataratas de Ban Gioc y me fui directa hacia el lago Ba Be. Tardé bastante en decidir qué recorrido hacer, porque lo que tenía claro es que no quería pasar por Hanoi y que tenía que hacerlo en dos etapas mínimo.

Vietnam en moto

Vistas del lago Ba Be, al noroeste de Vietnam.

Cogí rumbo hacia Thai Nguyen, una ciudad que me sorprendió por sus casas de estilo coloniales pero, como el resto de las ciudades, caótica para conducir. Seguí dirección norte y paré en el primer pueblo que vi un hotel cuando entró la tarde. Llegar hasta Ba be era mucho para un solo día. Las distancias eran cortas, pero el tiempo empleado en hacerlas, muy largo. Lo bueno es que en esta zona el paisaje ya era muy bonito e iba disfrutando del recorrido.

Cometí el error de reservar una homestay. Fue error porque encontrarla me llevó ¡casi una hora! Incluso preguntando y paseando más de ocho veces por donde supuestamente estaba y no la hallaba… Luego me di cuenta que la elección era buena, tenía un balcón con vistas al lago y arrozales y la familia era un encanto. Compartí con ellos unos licores y unas risas.

La mala suerte fue la lluvia, que seguía insistiendo en no desaparecer y, además, cada vez se hacía más fuerte. Así que el día me lo pasé de relax viendo el paisaje, leyendo y hablando con una pareja española que también estaban allí. La idea de hacer el recorrido en barco la descarté por el precio y, como no, por la lluvia. Después de dos noches allí salí hacia Cao Bang para hacer una parte del loop de las montañas del norte.

Recorriendo las montañas del norte

Este fue uno de los mejores recorridos en moto por Vietnam. La carretera era buena, casi no había tráfico y el paisaje era precioso. Montañas y más montañas, ríos, cataratas, pueblos pequeños, arrozales,.. todo era calma y de color verde a mi alrededor.

Vietnam en moto

Las Tit Mountain, en Ha Giang.

Detrás de cada curva se escondía un escenario increíble. Colinas de formas caprichosas entre grandes campos de arroz sinuosos, cadenas montañosas que se perdían en el horizonte y muchas cataratas. Este es un recorrido para tomarlo con calma, porque las ganas de parar y fotografiar cada rincón, hará que tardes el triple de lo normal. ¡Al menos a mí me pasó!

Vietnam en moto

Por las montañas de Ha Giang, ¡de lo mejor de Vietnam!

Por suerte la lluvia me dio una tregua en estos días de ruta en moto entre las montañas del norte de Vietnam. Me lo tomé con mucha calma, sabía que había varios pueblos con hospedaje y que no me caería la noche sin llegar a uno.

Estuve varios días por esta zona y me hubiese quedado más si tuviese más tiempo. Creo que merece un viaje largo solo para conocer y perderse por tantos rincones que hay. Además, la gente es muy amable y la comida, riquísima. Aquí encontré más variedad de platos vegetarianos. Vamos, el lugar perfecto para desconectar de todo.

Vietnam en moto

Rumbo a Sapa desde Ha Giang

Sapa y los días de lluvias torrenciales

Seguí rumbo al oeste en dirección a Sapa, lo que me llevó un par de días, sobre todo a la velocidad que iba y con todas la paradas que hacía. No tenía demasiada prisa, la verdad, lo que estaba disfrutando de esa zona me hizo cuestionarme si llegar o no hasta allí. Sabía que iba a ser una zona turística y con más tráfico, así que no me atraía demasiado. Al final, opté por llegar hasta allí.

Vietnam en moto

Vistas de Sapa con mucha lluvia…

Entré en la zona de Sapa desde el oeste y pasaron horas sin encontrarme a nadie. Cuando ya estaba cerca de llegar a la zona donde había visto un albergue tuve un pequeño accidente. Iba a cruzar un puente muy estrecho por donde solo cabía el tren y el semáforo estaba en rojo. Me quedé esperando un rato pero como vi que pasaban unas chicas en bicicleta, me animé a cruzarlo yo también. El caso es que me puse detrás de una de las chicas e iba tan despacio (con una mano llevaba un paraguas para el sol…) que pensé que tenía que adelantarla, cosa que no me hacía mucha gracia. Cruzar los raíles de un tren puede ser complicado si no lo haces con un ángulo suficientemente grande. El caso es que me animé y lo hice. Una vez que estuve entre los dos raíles me di cuenta que la había fastidiado. Ir por el medio no me hacía ninguna gracia; lo de ir por el medio de las vías del tren en un puente estrecho me parecía muy mala idea, quería salir de ahí cuanto antes. ¿Sabes cuando tienes la certeza de que te vas a caer? Pues ya la tenía en cuanto empecé a hacer la maniobra de volver a la derecha con un ángulo tan corto… Y sí, me caí y di con la cabeza en la barandilla. Es increíble que yendo tan despacio te puedas hacer daño. Me raspé la pierna izquierda y el brazo, me di con el costado (no sé cómo) y mi cabeza y cuello hizo un crack que me asustó. ¡Es por ello que siempre insisto en hacerse un seguro de viaje!

Por suerte no pasó nada más que eso. Los que iban cruzando el puente me ayudaron a levantar la moto y una vez que lo crucé yo me hice las curas y me calmé. Seguí mi rumbo al pueblo que había escogido como base para los días que me quedaban, aunque cada vez me sentía más cansada y dolorida.

Me quedé dos días esperando a que parase de llover, pero nada, cada vez llovía más y más. Tanto que iba a quedar incomunicada porque el río empezaba a desbordar y cubrir los puentes que me llevarían al pueblo de Sapa. Así que, tras pensarlo un poco, decidí ir hasta allí y vender la moto para irme directa a Hanoi en tren o autobús.

Vietnam en moto

Carretera inundada en la zona de Sapa. ¡Había que cruzar sí o sí!

Lo que no me imaginaba era que el camino iba a estar como estaba. Iba a ser mi último día en la moto y el más difícil de todos, sin lugar a dudas. Tan solo había 8 km de “carretera” hasta allí, pero debí tardar unas dos horas. Una parte del camino estaba inundado y la otra era un auténtico barrizal por las obras.

Vietnam en moto

Un infierno de camino/carretera hacia la ciudad de Sapa en época de lluvias.

Me lo tomé con mucha calma y sentido del humor. Tenía todo el día para llegar, no había prisa. Cada vez que tenía que cruzar, veía como lo hacían los locales e intentaba imitarlos. En un tramo que vi que varios estuvieron a punto de caer, no me vi con la suficiente pericia y le pedí a un chico que me ayudase. Vamos, por señales le pedí que me cruzara él la moto… ¡Y no fue nada fácil! Su madre iba por detrás sujetándola para que no cayese y yo más atrás riéndome de la escena y cruzando los dedos para que no cayese.

Vietnam en moto

¡Moto vendida en Sapa! La verdad es que el hombre era un encanto, Lolita quedaba en buenas manos…

Y así, empapada hasta lo más íntimo, llegué al pueblo y le puse un letrero a la moto de SE VENDE. Me paseé varias veces y fueron varios los que me preguntaron pero no llegábamos a acuerdo. Estaba tan calada de frío y mojada que me fui a comprar una chaqueta mientras pensaba qué hacer. Decidí que no quería ir con ella en tren hasta Hanoi, que la vendería aunque fuese muy por debajo de lo que había pensado. Y al siguiente que me vino a preguntar le dije el precio normal, me pidió una rebaja y ¡listo! Moto vendida. Y tuve suerte, porque tenía una agencia de viajes y me dio, por el mismo precio, un billete directo a Hanoi en autobús que salía una hora más tarde. Así, que sin haberlo pensado, ese día llegaría a Hanoi, dos días antes de lo previsto.

Los últimos días en Hanoi

En Hanoi estaba mi amigo John, así que quedamos en el mismo albergue y nos dedicamos a recorrer la ciudad en su moto. Me gustó mucho más de lo que esperaba. Nada que ver con Ho Chi Minh.

Vietnam en moto, hanoi

Lago Ho Tai, Hanoi

Y así me pasé mis últimos días en Vietnam, paseando y descubriendo los lagos, museos y calles de Hanoi. Todo con mucha calma, como había sido ya todo el viaje. Probé comida que no había visto hasta entonces, hice compras, me bebí mis últimos café soda y me hice un buen masaje con piedras.

Aunque muchas veces sentimos que el último viaje siempre ha sido el mejor, tal vez por cercano en sensaciones, creo que este viaje en moto por Vietnam ha sido uno de los que más he disfrutado. El no llevar un itinerario, el tener la libertad de decidir en cada momento lo que quería hacer y estar rodeada de un paisaje tan brutal y gente tan amable y sonriente, ha hecho de este viaje, un gran viaje. A pesar de la lluvia, de las grandes mojaduras, del tifón y de la caída, este viaje me dio mucha calma y felicidad.

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4 comentarios

  1. Pingback: Viajar a Vietnam: qué ver y visitar en 15 días de viaje (con tres rutas)

  2. Pingback: Crucero por la Bahía de Halong, cuál elegir y qué ruta es la mejor

  3. Hola como estas??
    Estoy haciendo el mismo viaje que tu en moto y leí hasta el capitulo 5. No encuentro el 6.
    Muchas gracias.
    Excelente el blog!!

    • Hola! Muchísimas gracias por tus palabras! anima a seguir trabajando en el blog! Pues te diré que no continué porque me llevaba mucho tiempo, pero tengo toda la información de la etapas que hice en Google maps y varios vídeos subidos a Youtube (hasta la etapa 12): https://www.youtube.com/playlist?list=PLSeMNnuroO3sC16fDbvEuoJ5rmBnZ_g0c
      Si quieres te puedo pasar los enlaces de los mapas porque aún tardaré un poco en seguir con la serie…
      Un abrazo y que disfrutes muchísimo de la ruta, para vi fue uno de los mejores viajes que he hecho!

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