Visita a la Ciudad Santa de Touba, Senegal, ¿merece la pena?

Touba, Ciudad Santa fue fundada por Cheick Ahmadou Bamba Mbacke en el 1887. Su único atractivo es su mezquita que ha estado en constante crecimiento. Empezó su construcción en el 1936 bajo la dirección del hijo de Bamba con cuatro minaretes. Actualmente están terminando la construcción de tres más. También están cubriendo el edificio de diferentes mármoles traidos de diferentes países europeos y redecorando las cúpulas de las salas que la rodean.

Touba, Senegal

Vista de la Mezquita desde el lateral izquierdo, lugar desde donde se pueden apreciar sus 7 minaretes

Está permitida la entrada al reciento exterior, pero los no musulmanes no podemos entrar dentro de la mezquita.

Como lugar sagrado que es, en la ciudad de Touba no hay bebidas alcóholicas, ni ningún tipo de drogas ni ningún hotel. Durante el periodo de Magal llegan a recibir más de cuatro millones de peregrinos los cuales son acogidos en recintos que está justo al lado de la mezquita.

Visita a Touba

Llegar a Touba fue fácil. Cogí un destartalado coche siete plazas a primera hora en Saint Louis. Solo salen desde las 7 a las 8 de la mañana. Yo llegué a las 7.15 y hasta las 8.10 no se ocuparon las 7 plazas. Mientras me entretuve leyendo muy segura de que con ese coche no podríamos hacer más de 10 km. Pero sí, lentamente fuimos avanzando por un paisaje bastante desértico salpicado de pequeñas poblaciones donde mujeres y hombres venden sus productos a pie de la carretera. Igual que en el trayecto de Dakar a Saint Louis, también pude disfrutar de la visión de muchos baobab.

En este viaje tengo un ángel de la guarda… se llama Amadou y es el amigo de un amigo de mi amiga Pili, de Hondarribia… Ha estado todo el viaje pendiente de mi e intentando ayudarme en todo lo que ha podido.

Para visitar Touba, Amadou pensó que era mejor que fuese un conocido de él a compañarme a la mezquita y luego me llevase hasta Mbacké, donde está el hotel más cercano.

Así que al llegar quedé con Adama, el amigo, del amigo, del amigo, de mi amiga… que después de no entendernos bien en qué estación estaba yo, decidimos quedar en la mezquita. Y ahí un taxista que hablaba italiano (estuvo allí 20 años) se quiso cerciorar que me encontraba con él, así que lo llamó y estuvo conmigo esperando hasta que apareció. Un encanto de hombre.

Touba, Senegal

Mausoleo del último hijo de Bamba, exterior de la mezquita de Touba

Y luego pasó algo raro… Cuando estábamos cerca de la entrada, tres hombres nos detienen y se ponen a hablar con Adama y por gestos entiendo que yo no puedo pasar. Le pregunto que pasa pero habla muy poco español e inglés así que solo me entero de que necesito comprarme una falda. Le pregunté si no había chadores en la entrada pero no me entendía. Cuando estábamos yendo hacía algún sitio desconocido en compañía de uno de los tres hombres, nos detine otro y tras conversaciones varias, volvemos por donde veníamos pero en su compañía. Yo no me coscaba de nada… Hacía calor y yo iba con la mochila de arriba para abajo… Y lo peor es que veía que la mezquita.. estaba en obras!

Touba, Senegal

Obras en la mezquita de Touba donde se están recubriendo todo de mármoles de diferentes países.

Con este hombre nos dirigimos a una casa donde me sacó dos faldas, una para ponerla como tal y la otra para taparme los brazos. Por más que insistí que yo tenía una camisa y que prefería ponérmela… no hubo manera. El pañuelo ya lo llevaba yo, así que con unas pintas desastrosas accedimos con el que, parecía ser, nuestro guía.

Touba, Senegal

Vistas del interior desde una de las puertas de acceso a la mezquita de Touba

Por suerte hablaba inglés y me estuvo explicando toda la historia de su construcción y yo no hacía más que pensar en que con el dinero de esta restauración de recubrimiento en mármol, entre otras cosas, se podría dar cobijo, escolarización y comida a los centenares de niños que andan por las calles pidiendo dinero. No exterioricé mis pensamientos, no me pareció conveniente. Solo le dije mi postura al respecto cuando me pidió un donativo. Le dije que no colaboraba con proyectos religiosos sino que apoyaba a varias ONGs que trabajan duramente por desarrollo de las zonas desfavorecidas. Le pareció correcto y no insistió más.

Touba, Senegal

Interior de la mezquita ya reformado (imagen desde la puerta de acceso)

Después de un paseo por los exteriores y la librería dimos por terminada la visita. Se paga lo que dicta el corazón… pensaba darle 2.000 por los 30′, pero no tenía cambia y cuando me vio sacar el billete de 5.000 me dijo que eso no era mucho (14€). No discutí y nos fuimos a coger el autobús que nos llevase a a Mbacké. Para ello atravesamos el mercado que describe como bonito… sinceramente, no le vi nada de especial, salvo la cantidad de niños y ancianos mendigos

Llegamos pronto al pueblo y me quedé algo desorientada cuando vi el hotel. Estaba en medio de la nada después del pueblo. Una vez allí y con un personal de lo más seco e incluso antipático, me planteé que hubiese sido mejor intentar llegar al siguiente sitio. La verdad es que pensé que estaría más tiempo en Touba y que habría algo que ver o hacer en Mbacké. Pero no, este pueblo no tiene nada de especial, solo una carretera con casas a los lados, sin ningún atractivo.
Cuando estaba en la habitación, después de haberla pagado, me planteé irme. Tenía dos opciones, o descansar toda la tarde hasta el día siguiente… o recoger todas mis cosas y volver a Touba para coger el primer coche siete plazas que hubiese. Luego tendrían que irme a recoger en mitad de la carretera un empleado del campamento. Llegaría justo al caer la noche… Hacía mucho calor…

Decidí quedarme y salir mañana temprano.

La verdad es que la visita a Touba hoy no ha sido nada especial. Si te cuadra de paso, pues vale, pero no pudiendo entrar dentro de la mezquita y estando en reconstrucción, no merece la pena. Esta es mi opinión personal. Y menos quedarse a la tarde como he hecho yo. Si lo hubiese sabido, después de la visita hubiese arrancado para el Delta del Saloum, mi próximo destino.
Pero bueno, ya estoy aquí, intentando que me den algo de cenar, porque ya he dicho que son bordes, no? Pues mucho. Al mediodía solo conseguí un plato de arroz blanco. Ahora he tenido que llamar a Amadou para que hablase con ellos y me hiciesen algo de cena.

Fue tomadura de pelo… como he dicho antes, no recomiendo hacer noche aquí. Ni merece la pena porque no hay nada que hacer ni la gente tiene un mínimo de simpatía.
Mientras espero a ver si consigo cenar algo, he escrito ya el diario de hoy que, como bien se puede ver, no ha sido muy espectacular…. Eso sí, he descansado toda la tarde!

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2 comentarios

  1. Madre mía chica…viva la hospitalidad…entonces, por lo que entiendo, las fotos son hechas desde la puerta del exterior, ¿verdad? Y los 14 euros que pagaste, en concepto de qué eran?

    • Hola Jordi!
      Las fotos están hechas dentro del recinto, pero no dentro de la mezquita… allí no podemos entrar los no musulmanes.
      Los 14 euros fueron por hacer de guía… en fin… que fue todo muy raro. Si cuando le decía a la gente que había ido a Touba, la mayoría me preguntaba ¿por qué?, si la gente de allí es rarísima y la mezquita siempre está en continua rehabilitación…
      Yo prescindiría de esta visita, sobre todo si no te cae de camino.
      Un abrazo!!

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