Diario de viaje a Malasia. Etapa 2: la isla de Langkawi (Malasia)

Día 7. Traslado desde Penang a Langkawi en ferry

A pesar de haber salido con tiempo suficiente, casi pierdo el ferry porque me fui directa a la terminal a la que habia llegado. Menos mal que cuando estaba llegando se me dio por pensar que tenía que ser otro sitio, porque solo había un acceso… pregunté y, efectivamente, estaba en otro sitio, a 15′ de ahí. Llegué a la hora de salida pero, por suerte, había retraso!

El ferry es pequeño pero de los rápidos y en 3 horas ya estábamos en la isla de Langkawi. En este viaje a Malasia no he preparado absolutamente nada… vamos, que ni siquiera sabía hacia donde tirar… Así que le pregunté a un hombre por un sitio de playas con albergues baratos (eso era lo único que sabía, que había dos zonas, una de resorts y otra barata). Al parecer no hay buses hacia allí, así que me dispuse a buscar a alguien para compartir el taxi y en 1 minuto ya encontré a un francés que iba también hacia allí. El trayecto son unos 40 km y cuesta 30MYR (unos 8 euros).

Al llegar empecé a buscar algún sitio barato y gracias a un hombre que me preguntó que necesitaba, di un un sitio estupendo. Cama en un dormitorio común y desayuno por 20 MYR (unos 5 euros).

Después de comer algo allí mismo, me fui a pasear a la pasear a la playa. La verdad es que pensé que iba a ser diferente, agua transparente y más paradisiaca… Pero bueno, es tranquila, o al menos a esta hora de la tarde. La mayoría de la gente que hay es turismo local y algún que otro occidental.

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Lo bueno es que, una vez más, tuve la oportunidad de conocer a una persona muy especial. Mientras caminaba y sacaba unas fotos, una mujer me preguntó si quería que me sacara una foto y en 10′ ya estábamos tomando un té y hablando de nuestras vidas como si nos conociéramos desde años! Pasamos en resto de la tarde juntas y, casualmente estamos en el mismo hotel… Ha sido genial, hemos conectado rápidamente y hemos compartido un montón de experiencias. A la noche nos fuimos a cenar, pero el mejor momento ha sido cuando estábamos en la playa, con música suave y con unas cervezas delante. Relax total!

Día 8. De playa y relax en Tengah (Langkawi)

Hoy fue un día de descanso aunque no tuve todo el relax que quisiera. Nos fuimos a una playa pequeña desde donde salen los que vuelan en paracidas y el ruido y olor a gasolina no era precisamente mi idea de playa paradisiaca…. No había casi nadie, pero entre las motos acuáticas y las barcas que tiran de los paracaidas, el ruido era bastante grande.Áún así, descansé bastante y, sobre todo, hablé un montón con Michaela.

En esta pequeña playa casi no hay turismo y la verdad es que a veces se me hacía un poco incómodo pasear en bikini al lado de una mujer que va vestida completamente y con velo en la cara.

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Así que por un lado de encuentras musulmanes en la orilla, ellos en pantalón corto y camiseta y ellas completamente vestidas. Chinos cerca del agua, también vestidos, aunque ya se pueden ver más a otros que usan bañador y disfrutan del agua. Luego están los malayos, que son también musulmanes, pero ellos van en bañador y disfrutan totalmente de la playa. Las mujeres se quedan cerca de la orilla, paseando y jugando con los niños, pero totalmente tapadas. También hay muchos indios, de los que he visto, la mayoría se bañan con camiseta y las mujeres con una especie de bañador grande. En bikini solo estamos las occidentales y alguna asiática, imagino que de Tailandia y algunas chinas.

A media tarde nos volvimos al albergue pues la verdad tanto ruido me estaba ya cargando un poco… Volví a fotografiar el atardecer, pero la verdad es que poco pude hacer ya que estaba muy nublado. Aún así, disfruté muchísimo del paseo. Es la hora en la que las familias vienen a pasar el tiempo libre en la playa. Se sientan en corro en la arena y mientros los niños juegan, los adultos hablan, cantan y rien. Es un ambiente de absoluta paz. Y es cuando te das cuenta la excelente conviviencia de tantas religiones juntas, de tantas culturas diferentes que se respetan y que demuestran que vivir en armonía es posible…

Después de una buena ducha, nos fuimos a cenar. La oferta es enorme, aparte de la comida malaya, china e india, hay restaurantes mejicanos, italianos,… y muchos puestos en la calle con un mix culinario. Hoy tocó comida india!. Y para terminar la noche, como no, paseo por la playa y cervecita bajo las estrellas.

Día 9. Otro día de relax playero y vuelo hacia Kuala Lumpur

Hoy decidimos ir a la playa más grande, la más concurrida. Pues resulta que me gustó muchísimo más que la otra. Nos fuimos hacia el final donde casi no había nadie y los ruidos de las motos acuáticas casi no molestaban. Además, aquí no hay barcas que remolcan de los paracaidas… ni olor a gasolina!

Se me pasó el día volando! Cosa rara en mi, estuve todo el día en la tumbona bajo una gran sombrilla y no se ni en que se me fue el tiempo! Eso sí, me bañé un montón de veces, que esta temperatura de agua es algo que me encanta! Las playas del Océano Atlántico son muy frías! Además, no había olas… ni gente.

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A la tarde volvimos hasta el albergue para darme una ducha y recoger mis cosas ya que mi vuelo salía a las 8.

Hoy conocí a mi curioso e interesante Couchsurfer en KL. Palley es un hombre de origen medio paquistaní, medio indio. Un hombre muy amable con el que me encontré en el aeropuerto (él llegaba de Bali por trabajo) y en pocos minutos conectamos. Su tío nos había ido a buscar y juntos nos fuimos a cenar. Palley pidió un montón de comida para que fuese probando diferentes opciones vegetarianas en Malasia. Hay tanta fusión cultural, que la gastronomía resulta muy interesante!

Ya es tarde, así que aquí me despido y cierro la etapa de Langkawi para empezar la de Kuala Lumpur!

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