Diario de un viaje a Georgia por cuenta propia

Los días que pasé recorriendo Georgia formaron parte de un viaje de 38 días donde recorrí también Armenia e Irán. Este maravilloso viaje empezó en Tbilisi…

Día 1. Traslado de Santiago a Tbilisi (capital de Georgia)

Hoy ha sido día de traslado, primero a Madrid, luego a Estambul y finalmente Tbilisi, capital de Georgia, donde aterricé a las 3 de la mañana. Al llegar no estaba el chico del hostel con el que había quedado, después de esperar 20 minutos y llamarle por teléfono y no contestar, decidí irme con el “taxi” ilegal del chico que me ayudó con el teléfono. Y sorpresa! Tenía un flamante mercedes que me dejó en un hostel que me encantó. Este está en la parte vieja con unas vistas estupendas y un personal muy atento. Si al final todo sale bien!

Día 2. De paseo por Tbilisi

Después de un sueño medio reparador salí a dar un paseo y conocer la parte vieja. Subí en teleférico a las murallas y desde allí hice el recorrido que recomienda la guía de la LP.

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Vistas de Tbilisi

Resulta curioso el contraste que hay de zonas totalmente abandonadas de otras que están muy  bien conservadas. Me parece un lugar “amable”, fácil de callejear y rincones interesantes. wpid-p1020340.jpg wpid-p1020350.jpg wpid-p1020330.jpg La ciudad está salpicada de iglesias, en su mayoría ortodoxas. Tuve ocasión de ver dos bodas y un bautizo!. Todo muy sencillo, muy íntimo, nada que ver con España. El Museo Nacional está muy bien, merece mucho la pena por 5 GEL. Después de cinco horas de paseo y perderme un poco por ambos lados del río, me fui a descansar. El calor es sofocante y húmedo. La verdad es creo que con un día aquí es suficiente… Después de unas consultas, me iré mañana en el “tour” que organiza el hostel para ir a Davit Gareja. Sale más económico que ir por mi cuenta, así que toca bus turístico! Me voy a ver cuevas…

Día 3. Descubriendo los Monasterios de Davit Gareja

A poco más de 2 horas de Tbilisi, al este y haciendo frontera con Azerbaijan se encuentra este precioso lugar, uno de los sitios imprescindibles en Georgia. Es un conjunto de 15 monasterios cavados en una ladera de una montaña en medio de la nada… El grupo con el que fui era pequeño y muy ameno. Estaba compuesto por un guía muy simpático y hablador, dos chicas noruegas, un chico marroquí que vive en Dubai y una chica canadiense de origen libanés que también vive en Dubai, es científica marina, ha viajado a 65 países, en su mayoría, sola. No pintaba mal! image Al llegar, hay un monasterio muy bien restaurado llamado Lavra que fue fundado por Davit Gareja en el siglo VI. Todo el conjunto fue usado como base militar en la época soviética… image Para ir a los otros monasterios (restos) hay que caminar cerca de una hora, al principio es bastante empinado y si le sumas el calor, se puede decir que la primera media hora resulta un poquito dura, pero llevadera. Las vistas son preciosas en todo momento, así que siempre puedes parar a respirar y volver la vista atrás. image image Fue simpático el encuentro con unos militares que custodian la frontera, después de pedirnos los pasaportes nos pidieron sacarse una foto con nosotros! De allí nos fuimos a la casa de una familia que nos tenía preparada una comida estupenda. Variedad de comida georgia, que incluía unas tortas de maíz que me recordaban a las arepas venezolanas que tanto me gustan. image image La verdad es que fue toda una sorpresa para mi. Cuando me dijero  que iba a comer comida casera no pensé que fuera tan literal. Fue una maravilla y una pena toda la comida que sobró… berenjenas, setas, coliflor, quesos, alubias,… y encima en buena compañía! A la vuelta a Tbilisi y tras un descanso, me fui a dar otro paseo por el parque donde estaban todas las familias de paseo viendo el juego de luz, sonido y agua de una gran fuente. De camino al hostel descubrí la zona de cena y marcha, dos calles llenas de garitos con muchísimo ambiente tanto de turistas como de gente local. image image Y ahora me encuentro en la terraza descansando y escribiendo mientras tengo estas preciosas vistas. image Mañana toca madrugar un poco, así que hay que retirarse en breve.

Día 4. Traslado al norte de Georgia: las montañas de Kazbegi

El plan para hoy es subir hasta Kazbegi, unas montañas de más de 5.000 m de altitud al norte de Georgia que hacen de frontera con Rusia. Cuando ya me marchaba del hostel un chico me preguntó por mi plan para el día, al decirle que me iba a coger el bus a Kazbegi, me dijo que el tenía el mismo, así que ya tenía compi para el camino, un chico iraní que estuvo viviendo 10 años en USA. Al llegar a la estación de Didube (se llega en metro fácilmente) preguntamos por una minivan para compartir y poder así hacer paradas por el camino. En un minuto ya teníamos grupo: una francesa, un ruso y dos turcos, el iraní y la española… image La distancia es corta, pero la carretera es muy mala y una gran parte de la zona de alta montaña está en obras. Pero compensa las vistas alucinantes que se ven a lo largo de la ruta. image Al llegar fuimos a una guest house que está algo apartada (en el camino hacia la Iglesia que está en la cumbre) y que era tal cual una casa de aldea donde han metido tantas camas como han podido en cada habitación. Ya allí ampliamos el grupo, con dos franceses, un lituanio y una americana. Nos fuimos a comer algo y empezamos a subir hacia la iglesia. Se hace en una hora más o menos, aunque también hay taxis que te acercan sino quieres caminar. image Las vistas desde arriba son espectaculares, la iglesia (del siglo XIV) está a 2.200 m y, aunque sencilla, es muy bonita. En su día los rusos habían construido un teleférico pero los georgianos consideraron que no era bueno para este lugar sagrado y lo destruyeron en cuanto pudieron. Recomiendo mucho subir hasta aquí, el recorrido es corto y agradable, y aunque puede ser algo duro por momentos, merece la pena cuando llegas y ves la iglesia en el borde rodeada de estas cumbres, algunas nevadas todavía. image Se nos hizo un poco tarde y bajamos rápido pues llegábamos tarde a cenar, una rica comida variada con verduras y una sopa deliciosa. La cena, el alojamiento (habitación para 6) y el desayuno costó 35 GEL. Al final cambié el plan y me voy a Gori, en vez de estar aquí un día más, así que mañana toca otra vez traslado…

Día 5. De Kazbegi a Gori con parada en Mtskheta

Esta mañana cogimos una minivan (llamada aquí marshrutka) para volver por la tortuosa carretera hacia el sur. Esta vez noté más las curvas… No son muchos los kilómetros, pero imaginad las carreteras de alta montaña en construcción, al menos son 3 horas para hacer poco más de 200 km. Kazbegi está a tan solo 15 km de Rusia! La mayoría del grupo iba a Tbilisi y el chico ruso, la francesa y yo nos quedamos a unos kilómetros de la capital, en Mtskheta, un pequeño pueblo muy cuidado con una catedral, un monasterio y dos iglesias. Este pueblo es uno de los símbolos de Georgia y centro espiritual y religioso del cristianismo, siendo capital de Georgia durante ocho siglos (III aC – V dC). Es increible que sea tan pequeñito. image Cogimos un taxi (15 GEL) para ir hasta la iglesia de Jvari, que está en lo alto de una colina, uno de los lugares más sagrados que hay. En el interior hay una cruz enorme de madera, sobre la cual se construyó la pequeña iglesia. A la vuelta y después de comer algo rápido, nos despedimos de Vladimir y fuimos a coger el único tren que hay para Gori (a las 17.00)… pero lo perdimos por unos segundos!, así que, como desde aquí no hay buses para allí (habría que volver a la estación de buses de Tbilisi) preguntamos por un taxi, antes de ponernos a hacer autostop. El precio no era muy alto (30 GEL por 60km), así que lo cogimos, con gran sorpresa de encontrarnos una autovía (nada de curvas!). En este lugar solo es destacable el museo de Stalin pero muy cerca hay unas cuevas que parecen interesantes. En la oficina de turismo nos indicaron el lugar más económico (20 GEL) que incluía el taxi hasta allí. Esto es como estar en la casa de alguien… con todas sus cosas en el baño y pasando por en medio de la sala, pero es tranquilo, limpio y con wifi! Así que por hoy nada más, después de cenar un pan con queso (tipo pizza) típico aquí, toca dormir! Mañana hay que caminar un poco, así que a descansar!

Día 6. Gori y las cuevas de Uplistsikhe

Después de un desayuno familiar en la cocina de Marina del “Hotel California” fuimos a visitar el famoso Museo de Stalin. A mi la verdad es que no me gustó, tal vez porque me perdí la explicación de un guía (luego nos enteramos que está incluido en el precio, 10 GEL, pero a nosotros no nos lo ofrecieron). El museo consta de 3 salas con fotografías y documentos todo en georgiano y ruso, salvo los pies de foto. A simple vista es un recorrido biográfico pero no hubo nada que me ayudara a entender el por que están tan orgullosos de que Stalin naciera aquí, ese gran hombre. image Pegado al museo está su casa, o mejor dicho, el museo se construyó rodeando su casa, para lo cual derribaron todas las casas pobres que afeaban el entorno. Pero el verdadero motivo de visitar Gori es para ir hasta Uplistsikhe, a 10 km. Para llegar allí hay buses por 1 GEL que te dejan a poco más de 1 km del asentamiento y vale la pena el paseito por este lugar tan bonito, como se puede ver en la foto de abajo. La entrada cuesta 3 GEL, 2 si haces grupo de 10 personas, como hicimos nosotras. image En el bus hicimos un nuevo amigo, un arquitecto polaco fascinado con todo esto. Esta ciudad de cuevas data del siglo VI aC y hasta el I dC este era el centro político y religioso de la era precristiana donde adoraban, principalmente, al sol. En estas cuevas (y en las que siguen bajo tierra) llegaron a habitar 200.000 personas. En la parte alta hay una pequeña iglesia que, se supone, se construyó sobre lo que sería el más importante templo pagano de la ciudad. Data del s X. image Hay un tunel que se cree pudo ser una salida de emergencia del monte y el lugar por donde transportar agua desde el río. Me encantó este lugar, los alrededores, la historia, todo! image Aquí puedes perderte una o dos horas fácilmente, las vistas son geniales y a nosotros nos tocó un día con viento, lo que aligeró el fuerte sol. Para volver a Gori cogimos un taxi por 3 GEL y la pequeña aventura empezó cuando buscamos transporte hasta el siguiente sitio, Borjomi. No hay buses directos, la posibilidad era ir hasta la autopista para parar los buses que vienen de Tbilisi. Y allá fuimos! Pero en vez de esperar por el bus hicimos autostop y en dos minutos ya estábamos en el coche de un periodista de investigación especializado en corrupción! Al rato de ir en el coche este se apagó… salió de la carretera y pudo volver a encenderlo… así hasta tres veces, que ya no arrancó más. Se había quedado sin gasolina! Y nada, allí nos quedamos esperando a que el fuera a por algo de gasolina, menos mal que estaba a unos 500 m. Pero siguió apagándose… el problema es que se había quedado sin GAS! Pues sí, la mayor parte de los coches funcionan a gas. Esta vez dio tiempo a llegar a una gasolinera que tuviera gas. image Este encantador y amable chico no iba hasta Borjomi, sino que se desviaba un poco antes, así que volvimos a hacer autostop, en cinco minutos estábamos sobre un cochazo conducido por un chico joven que ayudaba a sus padres en la gestión del hotel que tenían allí. Él mismo hizo las llamadas necesarias para encontrarnos el sitio más barato de la pequeña ciudad y nos llevó hasta la puerta. Lo dicho, son muy muy amables! image Y una vez instaladas en nuestra habitación-apartamento, nos fuimos a dar un paseo por este pueblo conocido por su agua mineral. Empezó a construirse en 1829, cuando unos soldados soviéticos descubrieron estas aguas medicinales, que, por cierto, saben fatal! Está rodeado de montañas que alcanzan los 2.600 m con muchos abetos, es como estar en Suiza! Hay un parque enorme (Parque del Agua Mineral) donde se encuentran las fuentes y parece el lugar preferido por todos para pasar el día. Este pueblo lo consideran un resort para los rusos, uno de sus principales destinos, con encantadores hoteles de categoría y otros más modernos en construcción. Algo común en Georgia es que no hay muchos restaurantes ni cafés… es más, aquí solo vi tres! Me está gustando mucho este país!

Día 7. Parque Nacional de Borjomi

El verdadero motivo de viajar hasta aquí era hacer algún trekking por este estupendo y gran Parque Nacional. Lo malo es que “abre” a las 10 de la mañana (como todo aquí) y para esa hora ya hace bastante calor. Para llegar a la oficina del PN se puede ir en taxi o bus, allí te registras y te dan un mapa y explican los recorridos a hacer. Es habitual hacer trekking de 2 o 3 días ya que hay cabañas para pasar la noche. Nosotras no disponíamos de demasiado tiempo y decidimos hacer una parte de uno de ellos. El llegar a la oficina tuvo su pequeña complicación con resultado, como siempre, positivo. Nos habían dicho que podíamos llegar por unas escaleras… y allá fuimos, montaña arriba por medio de un curioso cementerio. image Había muchas parcelas, a ambos lados de una estrecha carretera, con dos o más tumbas y en la gran mayoría con mesas y sillas! El caso es que después de media hora subiendo por ese cementerio eso no tenía pinta de llegar a ninguna parte, así que en cuanto vimos a un taxista le preguntamos. Efectivamente, íbamos mal! Pero una vez más nos ayudaron y llevaron gratis hasta la oficina. Desde la oficina del PN hay unos 5 km por carretera hasta la entrada del parque donde íbamos a hacer nuestra ruta así que decidimos intentar hacer autostop por esa carretera poco transitada. Y al cabo de nada nos paró un señor muy mayor con un viejo coche destartalado con un oso sentado atrás! image El hombre nos llevó no hasta la entrada del PN por carretera, sino hasta muy cerca de la puerta del parque, unos 2 km adentro. Otra vez, gente super amable! Por cierto, el tema del idioma es complicado, casi nadie habla inglés, solo ruso, pero mi amiga francesa controla varias lenguas, entre ellas el ruso! image El paisaje es precioso, es una pena no haberme organizado de otra manera y estar aquí más días para hacer el recorrido de 3 días, pero al menos he disfrutado mucho de unas horas entre esta naturaleza. image A la vuelta decidimos hacer de nuevo autostop, pues tampoco pasaban muchos buses… ni coches y enseguida nos paró una simpática familia. Aunque mi idea era ir hasta Vardzia (a 3 horas en bus) a ver más cuevas, he decidido ir a Tbilisi para mañana tomar rumbo Armenia. image Como el siguien y último bus sale a las18.30 (tarda dos horas) nos fuimos a buscar nuestras mochilas e ir a tomar algo a un bonito restaurante. Fue gracioso, siempre suceden cosas por algo… Cuando estaba comiendo mi rica ensalada empezaron a llegar muchas avispas, así que cogí mi plato y fui al interior y fue cuando descubrimos que la otra puerta del restaurante daba a la estación de tren. Le pregunté a una camarera cuando era el siguiente tren hasta Tbilisi y dijo que en 20′, así que a comer rápido y subirnos al tren que estaba a 4 metros de nosotras! Aunque tarda 3 horas más que el bus, es mucho más agradable y llegamos casi a la misma hora que el bus. Y por solo 2 GEL (unos 0,80 euros) hacemos unos 200 km! image

Día 8. Viajando a Armenia

Después de darle aun par de vueltas a la posibilidad de volver a la zona este, tierra de vino, decidí irme hacia Armenia en el primer bus que encontrara. La noche había sido bastante surrealista pues me quedé a dormir en el sitio más underground que he estado… Un tipo hostel que es una casa con una habitación donde todos dormimos apiñados (incluso en el suelo) y donde estaba la colección de personajes más variopintos, todo eso rodeado de latas vacías de cerveza, vodka y licores varios y con mucho, mucho humo. Al menos pude dormir! Cuando llegué anoche en tren pude ver que esta zona es muy diferente a donde yo había estado y la calle principal es muy bonita con edificios de dos plantas recientemente rehabilitados. Creo que Georgia necesita un pocos años y será perfecta! El bus salió a la 1, con lo que estuve dando vueltas e intentando gastar los últimos laris, el precio es de 30 GEL y se tarda una 4 horas a Yerevan. Por suerte en el minibus había un chico encantador, escritor y profesor de humanidades francés con el que me entretuve todo el camino con todo tipo de conversaciones. Yo me quedé en el norte, a una hora de la frontera, en medio de ninguna parte… así que me puse a caminar hacia el pueblo y ya en el puente había un chico al que intenté preguntar donde había un banco (necesitaba moneda local para coger el bus a Dilijan, a 33 km de aquí). Con lenguaje corporal me hice entender y de la misma manera él me dijo que me llevaba… así que me subí a su furgoneta y allá fui, luego le pregunté por el bus para Dilijan y allá me llevó y le dijeron que ya no había más hasta el día siguiente, así que cuando yo intentaba decirle que no se preocupara, que iba a buscar un hotel ahí, solo decía la palabra Dilijan y dije, ok, Dilijan. Pues nada, que allá me llevó! Esta vez el coche se paró porque se recalentaba y tuvo que parar varias veces en la subida. En este trayecto fumó 5 cigarros, es increíble lo que fuma la gente por estos lares. Al llegar a la entrada de la ciudad paró y me dio un bote de algo que parecía yogur… pensé que el iba también para aquí pero no, volvía a la otra ciudad. Me quedé de piedra y muy gratamente sorprendida por tanta amabilidad. Así que ya en Dilijan empecé a caminar por un pueblo muy feo, con muy pocas casas y nada que pareciese interesante. En cuanto pude pregunté por el nombre de un B&B que había escogido, más que nada porque parecía el único lugar donde se hablaba inglés… Una persona pudo leer la dirección, no me acordaba que ellos tienen otra grafía, y me indicó todo de frente. Durante una hora estuve caminando entre pequeñas casas muy feas sin ver nada que pudiese ser un hostel. Ya empezaba a pensar que me había equivocado de lugar cuando le pregunté a una mujer por el B&B y me indicó un lugar y un taxi. Bien, existía! En eso que escucho un “What are you looking for?”, me volví enseguida, alguien hablaba inglés!. Le expliqué y resultó que era un guía de montaña que se iba de vacaciones a Georgia pero al llegar a la frontera se dio cuenta que no tenía pasaporte y decidió perderse por esas montañas. En seguida preguntó donde estaba el sitio y me llevó hasta allí. De verdad que la gente de por aquí es super amable! Al final también se quedó a dormir (pero acampando) en el B&B. Y para terminar estupendamente el día, conecté enseguida con una chica con la que quedé hacer mañana un trekking. Si es que tengo muy buena suerte con la gente!! Una maravilla!

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6 comentarios

  1. Me parece un sueño tu viaje, y por cierto…muy arriesgado. Cómo lo organizaste? Previamente ya conocías al grupo? Saludos

    • Hola! Arriesgado en absoluto! ha sido un viaje totalmente seguro! Todo el viaje lo organicé con la ayuda de guías y otros blogueros, hice un itinerario buscando los lugares de más interés y otros no tan turísticos y luego allí, pues fui improvisando y cambiando el recorrido.
      A qué grupo te refieres?
      Muchas gracias por el comentario!! Un abrazo

  2. Yo he estado en Armenia, organizado y he venido encantada. Me encuentras por en Facebook, he puesto una anotación en tu muro. Saludos

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