Diario de Irán_ Día 35. Kaluts, las bellas formaciones en el desierto de Irán

Finalmente me decido a visitar el desierto del sur de Irán, el Dash-e-Lut y sufrir sus altas temperaturas con tal de ver las formaciones llamadas “kaluts”… Aún así, al llamar al taxista, éste me recomienda esperar a la tarde ya que es calor es demasiado alto por la mañana y mediodía. Quedamos de ir a las 3 de la tarde, cosa que me preocupaba un poco pues esta noche tenía el vuelo a las 21.00 para ir a Teherán.

Teniendo la mañana “libre”, decidí dedicarla a la charla e intercambio cultural, cosa que llevo haciendo en los últimos días más que visitar nuevos sitios. Me encanta descubrir poco a poco las realidades de cada persona, sus ilusiones, sus frustraciones, miedos,… y sobre todo en un país como este, el Irán endemoniado por occidente y más por USA y Gran Bretaña.

Después de comer allá me fui con el taxista (que era más bien un amigo de la familia que me hizo muy buen precio) con coche con aire acondicionado! Bien! El paisaje hasta llegar allí es espectacular y cuando llegas ya es simplemente increíble!

No se como sería el calor al mediodía… pero el desierto a las 5 de la tarde era terrible! encima hacía viento y era como tener un secador de pelo en frente de la cara. Mucho, mucho calor. Aún así, compensa por ver estas colinas erosionadas por el viento con unas caprichosas formaciones.

Las temperaturas extremas del desierto de Lut, las más altas del planeta jamás documentada (en el 2005 fueron de 70º, ), y el fuerte viento, han hecho unas formaciones naturales muy curiosas, un poco, digamos que marcianas, llegando a alcanzar alturas de hasta 75 m.

Es tan alta la temperatura que es una zona abiótica, es decir, que en este desierto y kaluts es que no hay ningún tipo de vida.

Se recomienda visitar a última hora de la tarde…

Lo malo es que era muy tarde y tardamos dos horas en llegar. A pesar de tener planeado otras visitas de camino, le pedí que fuéramos directamente a Kerman porque temía perder el avión.

Al llegar a la casa me fui directamente a preparar la mochila y después de abrazos, besos y promesas de seguir en contacto, me fui al aeropuerto. Mi avión salía a las 21.00 y allí estaba yo, a las 20.00… bueno, pues el avión salió a las 22.30!! me acordé de los kaluts y las visitas que me perdí mucho rato.

Llegué a casa de mi anfitriona en Teherán a la 1 de la mañana! que menos mal que ya nos conocíamos y había confianza, porque no son horas estas de llegar. Aún así, estuvimos, como no, de charla hasta las 3 de la mañana…

 

Marcar como favorito enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Demuestra que eres humano ;) -

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.